noviembre 25th, 2021 by Editorial la Hoja

La utilización de la piedra, que hoy vive un momento de expansión, se muestra como parte del diseño y muestra de innovación en nuevos inmuebles y superficies urbanas.

La piedra, un material nada revolucionario ante otros como el titanio, se afirma actualmente como el material que más grande sobriedad, singularidad y vigencia en la era asegura en la obra de casas e inmuebles. Las rocas son fruto de un proceso geológico de formación de millones de años, y según los minerales que las conforman y las condiciones a las que estuvieron sometidas las hay de diversos tipos, durezas y colores. Resaltan primordialmente por su resistencia y buenos resultados como revestimiento exterior. En el mercado de hoy pueden hallar mármoles, granitos, areniscas, calizas, basaltos, etcétera. Sin embargo no todos esos materiales son aptos para cada una de las aplicaciones. La industria investiga en busca de las piedra naturales y texturas que mejor se adapten en aspecto y funcionalidad al uso al que van destinadas.

La piedra natural se ha usado en creación toda la vida, bien como revestimiento, en nuestra construcción o en la decoración de interiores. No obstante, tras un tiempo de retroceso, su implementación -que hoy vive un rato de expansión- se muestra como parte del diseño y muestra de innovación en nuevos inmuebles y zonas urbanas.

Las compañías transformadoras han adoptado en los últimos años soluciones tecnológicas que han dotado a este material de características avanzadas respecto a manipulación de las cargas, ajustes y velocidad de instalación. De esta forma, hoy la piedra no solamente se usa como parte de la composición de los inmuebles, sino como un factor decorativo más.

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Buen aislamiento

La capacidad de la piedra natural es conservar un óptimo aislamiento térmico, acústico y de la humedad. Su eficiencia en dichos entornos es notable, sin embargo depende de las propiedades del tipo de piedra seleccionada, así como de sus capas y métodos de colocación.

Las características de la piedra natural son muy valoradas. Aparte de su dureza y resistencia destaca la sobriedad que da a cualquier construcción. La piedra puede apreciarse en el ámbito urbano a modo de revestimiento de fachadas, pavimento, vierteaguas, zócalos, fuentes, escudos, arcos, tallas macizas y otros recursos, incluyendo el arte funerario.

Para facilitar estas funciones, además de su colocación, las losetas de piedra pueden tener capas formadas por mortero de cemento y arena que, a veces, puede llevar hormigón, resinas… Si hablamos de un adoquinado, los adoquines sencillamente descansan sobre una cama de arena.

Tipos y propiedades

Por sus inherentes condiciones físicas, la piedra natural aguanta bien las inclemencias atmosféricas y la acción del hombre. Utilizar cualquier diversidad como componente en una creación finaliza garantizándole una extensa vida.

Las opciones son muchas: cuarcita, filita, pizarra, arenisca, granito, gneis, mármol, basalto, caliza… El resultado depende de la disposición de tonalidades y texturas diversas. Sus incomparables apariencias se multiplican teniendo presente sus diferentes acabados, que de acuerdo con la Asociación de Productores de Piedra Natural de Castilla y León (PINACAL) pueden ser:

  • Abujardado: con pequeños cráteres.
  • Apiconado: con muescas o incisiones alargadas.
  • Apomazado: que confiere una área plana, mate y sin marcas.
  • Cortado: con marcas de surcos y ondulaciones en direcciones curvas y concéntricas.
  • Escafilado: con aspecto natural y rústica, con ciertas rugosidades, surcos y protuberancias.
  • Flameado: área con cierto relieve, rugosa, algo craterizada y vítrea.
  • Lajado: con relieve irregular aunque bastante plana.
  • Partido: de aspecto natural, su relieve es más acentuado, irregular y rugoso que las piedra lajadas.
  • Pulido: consigue una área lisa, plana y brillante, sin ningún tipo de raya o arañazo visible.
  • Raspado: el área queda plenamente lisa y de aspecto bastante natural y uniforme, sin ningún relieve ni raya.
  • Serrado: consigue una área bastante plana, bastante lisa pero áspera, con ligeros surcos y ondulaciones. Materiales de colores muy variados y propiedades dotan a la industria de la piedra de unas posibilidades ilimitadas. Pero no todos los materiales son aptos para cada una de las aplicaciones. Cada material que se sitúa como para cubrir y ornar las fachadas como para la decoración exterior o interior tiene que llevar a cabo unas especificaciones técnicas. El marcado CE de baldosas de piedra natural para pavimentación exterior es necesario a partir del 1 de octubre de 2003

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